Ha llegado el momento, ese espacio de tiempo que abarca los últimos días del año, para madurar deseos, elaborar planes, y ser realista... soñar lo imposible. Ahí va mi propuesta para el próximo 2008.
Deseo que Shuarma encuentre un letrista, y que abandone los ejercicios espirituales, que si bien, pueden ser un gran antídoto para apaciguar el alma, no resulta un método demasiado adecuado para lograr adeptos poco ineptos.
Caminar junto a Leli Laura, mientras ella, enfundada en un maillot fucsia y unos calentadores turquesa, emula a la mismísima Madonna, y yo danzo indecente, pero feliz como Paulina.
Sería un acto heróico ver concluída o al menos continuar "la novelita familiar", que un día tomó forma, y hoy parece haber padecido de muerte súbita.
Pintar un cuadro surrealista, donde el automatismo psíquico desborde el lienzo, eludiendo todo propósito moral o estrictamente estético.
Dejar que las señales que un día auguraron mi porvenir y hoy han interceptado mi vida, se hagan patentes, se manifiesten, o al menos den sentido a este modo de vida absurdo, sujeto a la influencia de la prestidigitación.
Tener de vuelta a aquellos que un día decidieron dar la vuelta al mundo sin Wily Fog.
Encontrar un local alternativo a Almi donde disfrutar las Saturday Nights.
Que Felices encuentre un nuevo Fiestas en la pecera.
Espero que el sofá que ahora reemplazará a las cunitas, continúe otrogándome un sueño placentero en las noches de resaca.
Deseo encontrar un libro que me devuelva la sensación de integridad que sólo la lectura de Madamma Bovary, Rojo y Negro, Las olas o Jane Eyre, han sido capaces de transmitirme.
O entusiasmarme con una película, pero sin que llegara a ser mi favorita.
Me encantaría disfrutar de TU compañía en el 2008, junto a una deliciosa copa de vino.
miércoles, 19 de diciembre de 2007
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