
Elfos, ninfas, patos, popstars, bufones, animales de magia desorbitada, personajes noctámbulos, faisanes y demonios! En respuesta a vuestras palabras, me siento en deuda con todos ustedes.
Unas palabras tildadas de sinceridad, altivez y mi siempre dosis de surrealismo, sutil sarcasmo y toque siniestro, van dedicadas para todos vosotros, alimañas del museo de mis sueños. Grandes sois, personaje dantesco habéis creado...
Una mente tormentosa, un submundo tétrico, pero lleno de aspiraciones y buenos propósitos, allí descansa hambrienta de sueños, mi mente timorata, que, aún arropada con melancólico ajuar, comulga ansiosa la verdad déspota que alberga vuestro ser más oculto.
No temáis, yo casi lo he logrado. He sucumbido a la dicha, a la felicidad extasiada que me otorgais en cada encuentro, a través de vuestras palabras. He conseguido seguir literalmente el camino que me habéis trazado, como el niño autista que sigue rigurosamente aquello que oye de fondo. Ahora no me puedo detener, pero deseo retener este momento de gloria, y frenesí.
Os corono en mi honor, honra y estima os merezco.
¿Qué tengo yo princesa que mi amor procuras?
"Me calaste hondo y ahora me dueles, si todo lo que nace perece del mismo modo, un momento se va y no vuelve a pasar". (Enrique Ortiz).