jueves, 18 de diciembre de 2008

De nuevo vuelve a oler a azufre...

martes, 11 de noviembre de 2008

Me alisté en la legión.
Formando filas me encontraréis
la espada empuñando diligente
y el corazón protegido con coraza de latón.

Olvidastéis advertirme de esta inminente batalla.
Y ahora escucho las tropas tras mis pies.
Lanzaré al viento mi rugir beligerante
mientras me embriago de coraje
hasta enardecer.

Ahora que se me encomienda esta misión
llevaré como estandarte
la dicha de mi presente,
y la gloria de mi pasado.


martes, 28 de octubre de 2008

ALGERNON.- Tú eres realmente un Bunburysta. Tenía yo razón en absoluto al decir que eras un Bunburysta. Eres uno de los Bunburystas más adelantados que conozco.

JACK.- ¿Qué demonios quieres decir?.

ALGERNON.- Tú has inventado un hermano menor utilísimo, llamado Ernesto, a fin de poder venir a Londres cuantas veces quieras. Yo he inventado un inestimable enfermo crónico, llamado Bunbury, a fin de poder marcharme al campo cuando me parece. Bunbury es enteramente inestimable. Sin la mala salud extraordinaria de Bunbury, no me sería posible, por ejemplo, cenar contigo esta noche en Willis, pues estoy comprometido con tía Augusta hace más de una semana.

jueves, 16 de octubre de 2008

Contradicción

"Y si ayer dije blanco
y mañana de un salto
me paso a lo negro
no lo veas extraño
aún ando buscando
donde me quedo.

Contradicción,
en el mismo centro,
de la contradicción".

miércoles, 1 de octubre de 2008

De nuevo el lienzo,
con su trazo impetuoso,
áspero, añil ... indómito
serenamente desapacible
ansía alcanzar mis sórdidas manos.

Tal vez el olor a salitre
Tal vez las tardes de hastío
en un paisaje desolador.

De nuevo el ansia
por la palabra escrita.

Jugando a disfrazar el perverso frío
de oportunidad.
y la soledad de avance.

Luchar por conseguir la calidez del terciopelo
el valor de la primorosa daga
la persistencia de la memoria...

lunes, 22 de septiembre de 2008

La princesa de Eboli















sucumbiendo a su enigma...

lunes, 8 de septiembre de 2008


Dulce, tierna, abundante y virtuosa.
Azul, rosa, violeta y verde.
Una nueva etapa...

Anfitriones de Baco,
subyugados por Morfeo
cabalgando sobre valentino
hacia la anhelada Laponia
embriagados de sueños....,
muchos sueños...











lunes, 11 de agosto de 2008

Laponia

Allí estaré...
cuando quieras retenerme
y en tu empeño,
exacerbarás mi huida.

Allí me encontrarás...
cuando mi estruendo
te abrume,
y decidas frenar mi pulso
para no menguar tu seguridad.

No despiertes al dragón...

domingo, 27 de julio de 2008

La belleza me perturba.
El saber me inquieta.
Lo estrictamente superfluo me cautiva...


miércoles, 23 de julio de 2008

Olvidamos poner las cartas sobre la mesa...

Me pierdo en súbito despertar
de glorioso terciopelo añil.

Me brindas el candor que escapa
de mis deseos volitivos
invadiendo una esfera recubierta
de curiosa vanidad.

En tu jugo deletéreo
me pierdo,
sólo por un segundo,
pronto volveré a despertar
olvidando que fuiste almacenaje
en mi ser impelido.

Te encontraré de nuevo
entre naipes,
mientras barajo tus cartas...

lunes, 21 de julio de 2008

Antojo de...


Compartir mi copa de vino
junto a tu taza de café.

Contemplar la luna de Valencia
desde la azotea de tu casa.

Encontrarte extasiada
en el último peldaño de la escalera.

Comer una sola vez al día,
si en la mesa me espera
uno de tus deliciosos platos de pasta.

Perderme de nuevo
en tus ojos infinitos...

El tiempo se consume.

viernes, 18 de julio de 2008

Llamamiento a una demonia

Ni el tiempo ni la distancia
han logrado dulir tu recuerdo.

Tu risa brota
en la imagen que de tí conservo.
Una imagen opalina, fresca, límpida
con olor a lavanda.

Todavía nos queda conquistar Laponia
erigir un templo en el sur
y dominar las viñas.

Mantendré la esperanza intacta
hasta tu regreso

sábado, 5 de julio de 2008

sábado, 28 de junio de 2008


Respondiste a mi señal,
yo a los arrullos de tu voz de almíbar.

Te bañas manso en mi complaciente perplejidad,
yo naufrago calma en tus ojos infinitos.

Guarecidos por el influjo del genio,
impulsados por el deseo del felino azabache,
me pierdo en tus caricias eternas,
tú sucumbes al ruego imperecedero de mis labios.

Pronto partirás.
Hasta tu regreso mantendré incólume tu recuerdo,
egregias las reliquias de nuestro inexorable encuentro
e intacta la inefable dicha que me produce tu presencia.

domingo, 15 de junio de 2008

Hapideivi, Beatriz!

Acudieron a la cita,
8:30 en la parte alta de un edificio de la ciudad.
Ganchitos y gominolas, aguardaban trémulos
en los platos, temerosos de su destino.
Había globos y comida, regalos, rifa,
y sólo música a veces.
El color rosa se tiñó de negro,
y el ropaje en cuero.
Sucumbimos al influjo del héroe.
12 campanadas han abierto hoy mis ojos,
sutileza y levedad del gato negro
embriagada mi alma.

jueves, 5 de junio de 2008

Miau...

Maulla macilento al otro lado del cristal.

Ha vuelto,
y os conducirá sin piedad
al abismo.

Trae brillante su pelaje,
aguzadas las uñas,
tórrido el corazón.
Permanece intacta su codicia.

Regresaste, Belcebu.

viernes, 2 de mayo de 2008

Arroz y Tartana

Cuando entre guisantes encuentras al pariente de artista,
cuando entre copas hallas designio de herencia literaria,
cuando entre mar navegas y entre naranjos juegas al escondite.

El erizo se escabulle en mi mano de sangriento satén
y el grano se esparce en leve murmullo.

Nos buscas entre el jazmín,
y me encuentras entre risas y el dulce temor a ser encontrada.

El tiempo no ha restado candor a vuestro ser incólume,
pero sí inocenica, e incluso un ápice de dicha.

Guardo intacto vuestro recuerdo en la arena,
jugando a princesas entre olas y alcohol
entre la palabra absurda
y la sentencia verdadera.

Os llevo conmigo siempre,
aunque a veces el adolecer de la adolescencia
haya resultado amargo.

Sois levedad en mi ser altanero
y orgullo en mi suerte adversa.

miércoles, 30 de abril de 2008

En tu vientre de aguas enturbiadas por báquico aroma
navego.

En la maraña de tu pelo encrespado, rebelde, sublime...
me pierdo.


Haberado tu cuerpo, llana tu sonrisa,
rugido feroz, aullido infinito.

Dulce levedad la de tu vuelo libertario,
que consume mi carencia de benigna compañía
y colma de gloria y apoteosis mi ser malherido.





domingo, 20 de abril de 2008

La vida que llevamos a menudo no es nuestra auténtica vida...

Al otro lado de la mesa,
esperaba impaciente
el antídoto que imaginaba
calmaría su tempestad mental,
la palabra oportuna.

Pero quién aguarda a su frente?.

Un rostro sonriente, gesto atento,
don de escuha, privilegio de razón.

Tras la puerta, goteo en la sien,
alcolhol en la garganta,
y el terciopelo que le brinda el humo de un sinfín de cigarrillos.
Hatillo de chanzas, sutileza en su sarcasmo,
rostro atroz, ingenio lamentable.

Domingo, 22: 57. Eugenio pone la ropa del fin de semana
a lavar,
del armario saca el traje y su corbata, colocándolos con desdén
sobre la silla. Junto a ellos descansa la máscara de sonrisa comedida,
libre de pasiones, exacta, precisa, infinita...
lista para lucir una semana más, en un cielo de asfalto.

lunes, 24 de marzo de 2008








Embriagados de salitre
y espuma de mar,
azotadas nuestras cabezas
por furia de eólica tempestad
sueños que se crecen
fronteras disueltas.

Te pierdo entre angostas callejuelas
te vuelvo a encontrar.
Caramelo deleitado
en gustoso paladar.
Atrás quedan el carmín,
la conciencia, y la medida de lo exacto.

En mi puño la caracola guardo
que encontré tras el lance
de tu fornida mano
.

Ya no eres el héroe de leyenda,
tan lejano para mí.
El canto de las ranas
nos desveló tu refugio.
No intentes ocultar tu mástil
en oscura lontananza.
Ahora tu velero yace en mi orilla...

viernes, 7 de marzo de 2008

azul claro casi etéreo

Un vestido azul claro,
casi etéreo.

Así llegaste,
así te advierto,
con un vestido azul claro,
casi etéreo.

Quién pensara
que arribarías una mañana de invierno,
durante el último verso,
cuando lucía el sol, sin frío ni viento.

Llenaste el cesto de lavanda,
pintaste las paredes de un nuevo color,
cambiaste el perfume
y eliminaste la hojarasca
la casa,
inerme duerme ya

Te encuentro en la virtud de tu discurso
y en el silencio de tu apariencia,
en la alcoba o la alacena.

Mujer valerosa,
temerosa de su ser trémulo
no te angusties
tu dualidad deviene en don.

Un vestido azul, casi etéreo
mientras...
las olas rompían en la orilla.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Él barbero de la fábrica de chocolate

Nos volvemos a encontrar...
en una vieja sala de cine.

Sigues fiel a tu estilo.
El tiempo no ha restado honra
a tu ser dantesco
pero esta vez, te has excedido...

Aunque ya recortaste arbustos
con tus manos esquilas,
ahora acaricias yugulares
con navajas de barbero.

Con qué nuevos personajes volverás a deleitarnos?
Seguiremos encontrando al romántico caballero, zafio y ruin,
histriónico, mordaz, irónico y macilento?,
aquel capaz de provocar risa fácil, leve temor, o incluso lamento
?.

Todavía conservo esquirlas
de tu excéntrico universo...

martes, 29 de enero de 2008

Entre bambalinas...

Lucía la oscuridad,
el humo acariciaba la garganta,
y mi vino fiel, teñía de púrpura los labios por él guarecidos.


La balada del hombre fúnebre,
y un estremecedor maullido de mujer
invadían de tristeza el escenario.

Candil de ánimas impúdicas, sois.
Luz en sus mundos habitados de tinieblas
Solaz para almas que huyen despavoridas de la ordinariez
Admiración de un público esperpéntico...

Lograstéis reunir a las grotescas mujeres al estilo Julio Torres,
a los hombres de barbas infinitas, fundidos en caricias irreparables
a las hembras livianas incontinentes de sus deseos marchitos
y a cuantos personajes insólitos, atinan en la barra de algún oscuro local.

Nosotros, aves palmípedas,
también tuvimos el honor
de asistir a tal excéntrica congregación
y descubrir aquellos secretos gestados entre bambalinas.

Aquella noche vi cumplido uno de mis sueños,
pude observar mi rostro reflejado en ese espejo.
Un espejo de artista, de tonos rosados, rodeado de bombillas.
El espejo que minutos antes contempló orgulloso
la cara insolente de la mujer que maullaba
y el rosotro consumido del hombre fúnebre.

miércoles, 23 de enero de 2008

La gallina ponedora

Ayer mientras mascaba flor de azahar, junto a la ventana, observé con mi catalejo a la niña del maillot fucsia y los calentadores turquesa. Como cada día, caminaba con destreza y aparentemente impasible, sobre el angosto bordillo de la jardinera. A sus espaldas cargaba una mochila de escarcha, en ella siempre guarda; un saquito de sagacidad, un tarrito de concentración, y una urna de cristal donde guarda a Petter Pan. Avanzaba despacio, con los brazos abiertos, en cruz, para evitar que la leve brisa desequilibrase su sutil figura.

El aire comenzó a agitar vigorosamente las ramas de los pinos, las piñas caían con ímpetu, reuniéndose con pinocha y antiguas compañeras. Oh! Ví a la niña trapecista tambalearse, pude sentir su temor, su rostro y sus gestos le delataban, quebrando su eterna apariencia imperturbable. Estos movimientos bruscos, despertaron a Petter Pan, que con furia comenzó a agitarse dentro de la urna. El orificio de salida cada vez estaba más próximo. Fue un momento decisivo, la niña del maillto fucsia y los calentadores turquesa tuvo que elegir... ¿Trató de evitar perder a Petter Pan?, (lo que supondría un riesgo añadido de perder el equilibrio y caer en el intento), o ¿Asumió la pérdida y continuó su camino de juegos malabares?.

Una década prodigiosa dará comienzo, en breves minutos, en tu transitar ferviente. Es un buen momento para ponerte el reloj en hora, y situarte en un hueco donde haya cobertura. Si los pequeños han de llegar, lo harán en los próximos 10 años.

Y en gallina ponedora te convertirás.

FELICIDADES!!.

viernes, 11 de enero de 2008

En mis manos, un hatillo de estrellas
que me guía a tí mi amor.

En bolsillo guardo el mapa de tus sueños,
evitar que no me pierda.

Vuelve el dulce titilar
que torna el acebo en palacio de cristal.

¿Acaso eres rey de un reino visceral?

domingo, 6 de enero de 2008

Un regalo para tí


Hoy es una mañana especial, los Reyes han llegado, pero no han venido solos, seres noctámbulos les acompañan. He recibido un paquete de ellos, un presente que yo hoy deseo compartir con vosotros, criaturas del museo de mis sueños. A todos aquellos que no destilaron la dosis exacta de bondad, caridad y compasión, que los mayores prescribieron, quiero regalar el contenido del sobre que, ahora mis trémulas manos, sostienen. Un cuento, sí un relato eterno, aparente, revestido de sórdida melodía. Su artífice, EL ORFEBRE DE LA PALABRA. Espero disfrutéis con su lectura.



EL JARDÍN ENCANTADO


El demonio, el demonio!, gritaron los niños, pero el príncipe no les oyó, y cuando quiso escapar ya era tarde. Él le agarraba fuertemente por su vientre y por su cuello, hincando sus afiladas uñas, y destilando su aliento a muerte y azufre. Le hizo mirar a sus ojos y al instante, le convirtió en piedra, para siempre.

Los niños corrieron divertidos a esconderse bajo las raíces de un gran árbol, fuera del jardín prohibido.


Y desde allí sus ojillos curiosos vieron regresar a la bestia de su cueva hedionda, mientras en el exterior, quedaba la estatua de piedra del príncipe rodeada del resto de estatuas petrificadas de los que, como él, osaran entrar desconfiados en el jardín del demonio.

¿Quién podrá poner fin a la bestia antes de que todos formen parte del jardín encantado?.

La luz se refleja sobre el pulido metal de una armadura, los niños miran de soslayo al caballero que, subido a su corcel negro, se acerca hasta la entrada del jardín.

El caballo resopla, inquieto, presiente el peligro. Animal y hombre avanzan por entre el bosque de estatuas hasta la boca de la cueva.

El demonio, el demonio!- gritan los niños de nuevo para avisar al habitante de la gruta. Y así se enfrentan demonio y caballero antes de arremeterse con furia uno contra el otro.

Suenan las metálicas piezas de la armadura doblegarse y caer, dejando desprotegido al caballero que enarbola su espada con rabia. El yelmo cae, y los ojos del demonio se iluminan de fuego. El viento se agita entre los árboles antes de que el silencio se adueñe del jardín, donde ya queda para la eternidad una nueva estatua de piedra.




viernes, 4 de enero de 2008

Un baño de azufre en brazos de Baco

Por encima de mi cabeza, caminas
Ni siquiera pronuncias tu nombre
y yo sucumbo a tu delirio
pues no considero tu pensamiento
mas que herramienta fortuita
heroína de mis sueños.

Acaso te has preguntado si deseo comulgar tu ser profuso, moral, incólume?
Yo no ansío tu perfección, tu verdad...
Sólo aspiro a vivir el ahora,
bendecir mi presente con mi dicha inatenta, mi ser impreciso


No deseo perfección, ni aspiro aceptación ajena
anhelo la inexperiencia
la incorrección, ser equívovo
lado opuesto a la razón,
como él, deseo recibir su potestad suprema,
la de un sabio forjado a duras penas,
sólo deseo burlar el vaticinio de la experiencia
actuar ante el infortunio

Que el errar maldito me subleve a su designio
deseo caminar a ciegas entre el mal y la tentación
No tengo vértigo,
Únicamente tu mente meticulosa temo
No hay razón que me convezca
No hay lecho donde yacer
ya nada me importa
Has desprestigiado mi certidumbre
Lo has borrado todo
Nada ya queda
Sólo azufre y tu aliento putefracto.

Palabras henchidas de hipocresía
danzan al son de tu ser inerte
Irreal, apoteósico, tu final será calvario
al encontrar que sólo de deseos inmediatos vive el hombre

Imagino mi cuerpo derrumbado en el jardín prohibido
Nadie me avisó de su peligro
Me bato en un duelo silencioso
nadie puede ampararme
aunque aclamo ansioso tu nombre
No me escuchas
No importa
mi sino me obliga a soportar tu cruz, su cruz
La derrota te libera
Vuelves a ver el sol
Tu sonrisa sarcástica torna a tu faz
Has vuelto
y contigo las miserias se tornan sirenas
que elevan su cántico a tu desolado mar.

Qué infierno te posee?
Deseo, la noche te deje en vela
será tu más dulce condena

desabrido sabor.