lunes, 24 de marzo de 2008








Embriagados de salitre
y espuma de mar,
azotadas nuestras cabezas
por furia de eólica tempestad
sueños que se crecen
fronteras disueltas.

Te pierdo entre angostas callejuelas
te vuelvo a encontrar.
Caramelo deleitado
en gustoso paladar.
Atrás quedan el carmín,
la conciencia, y la medida de lo exacto.

En mi puño la caracola guardo
que encontré tras el lance
de tu fornida mano
.

Ya no eres el héroe de leyenda,
tan lejano para mí.
El canto de las ranas
nos desveló tu refugio.
No intentes ocultar tu mástil
en oscura lontananza.
Ahora tu velero yace en mi orilla...

viernes, 7 de marzo de 2008

azul claro casi etéreo

Un vestido azul claro,
casi etéreo.

Así llegaste,
así te advierto,
con un vestido azul claro,
casi etéreo.

Quién pensara
que arribarías una mañana de invierno,
durante el último verso,
cuando lucía el sol, sin frío ni viento.

Llenaste el cesto de lavanda,
pintaste las paredes de un nuevo color,
cambiaste el perfume
y eliminaste la hojarasca
la casa,
inerme duerme ya

Te encuentro en la virtud de tu discurso
y en el silencio de tu apariencia,
en la alcoba o la alacena.

Mujer valerosa,
temerosa de su ser trémulo
no te angusties
tu dualidad deviene en don.

Un vestido azul, casi etéreo
mientras...
las olas rompían en la orilla.