

Embriagados de salitre
y espuma de mar,
azotadas nuestras cabezas
por furia de eólica tempestad
sueños que se crecen
fronteras disueltas.
Te pierdo entre angostas callejuelas
te vuelvo a encontrar.
Caramelo deleitado
en gustoso paladar.
Atrás quedan el carmín,
te vuelvo a encontrar.
Caramelo deleitado
en gustoso paladar.
Atrás quedan el carmín,
la conciencia, y la medida de lo exacto.
En mi puño la caracola guardo
que encontré tras el lance
de tu fornida mano.
Ya no eres el héroe de leyenda,
tan lejano para mí.
El canto de las ranas
nos desveló tu refugio.
No intentes ocultar tu mástil
en oscura lontananza.
Ahora tu velero yace en mi orilla...
En mi puño la caracola guardo
que encontré tras el lance
de tu fornida mano.
Ya no eres el héroe de leyenda,
tan lejano para mí.
El canto de las ranas
nos desveló tu refugio.
No intentes ocultar tu mástil
en oscura lontananza.
Ahora tu velero yace en mi orilla...