Cuando entre guisantes encuentras al pariente de artista,
cuando entre copas hallas designio de herencia literaria,
cuando entre mar navegas y entre naranjos juegas al escondite.
El erizo se escabulle en mi mano de sangriento satén
y el grano se esparce en leve murmullo.
Nos buscas entre el jazmín,
y me encuentras entre risas y el dulce temor a ser encontrada.
El tiempo no ha restado candor a vuestro ser incólume,
pero sí inocenica, e incluso un ápice de dicha.
Guardo intacto vuestro recuerdo en la arena,
jugando a princesas entre olas y alcohol
entre la palabra absurda
y la sentencia verdadera.
Os llevo conmigo siempre,
aunque a veces el adolecer de la adolescencia
haya resultado amargo.
Sois levedad en mi ser altanero
y orgullo en mi suerte adversa.
viernes, 2 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Es casi la hora de las Brujas y la recuerdo, incluso creo oirla, olerla. Es casi la hora de irme a dormir pero ella no esta hoy aqui.
Nunca mas la recordaré, no quiero, lo intentaré, me da miedo darle miedo, no quiero, no, asi no quiero, no estoy a su altura, me da miedo darle miedo, fueron solo unas horas, fugaz instante de plenitud.
Tu Espia, para siempre y nunca.
Luna congelada (Mario Benedetti)
Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruoso silencio
de recuerdos al firme
de luna congaleda
de noche para otros
de ojos bien abiertos
con esta soledad
inservible
vacía
se puede algunas veces
entender
el amor.
P.D.: De tu Espía, que no te espia.
Publicar un comentario en la entrada