sábado, 28 de junio de 2008


Respondiste a mi señal,
yo a los arrullos de tu voz de almíbar.

Te bañas manso en mi complaciente perplejidad,
yo naufrago calma en tus ojos infinitos.

Guarecidos por el influjo del genio,
impulsados por el deseo del felino azabache,
me pierdo en tus caricias eternas,
tú sucumbes al ruego imperecedero de mis labios.

Pronto partirás.
Hasta tu regreso mantendré incólume tu recuerdo,
egregias las reliquias de nuestro inexorable encuentro
e intacta la inefable dicha que me produce tu presencia.

domingo, 15 de junio de 2008

Hapideivi, Beatriz!

Acudieron a la cita,
8:30 en la parte alta de un edificio de la ciudad.
Ganchitos y gominolas, aguardaban trémulos
en los platos, temerosos de su destino.
Había globos y comida, regalos, rifa,
y sólo música a veces.
El color rosa se tiñó de negro,
y el ropaje en cuero.
Sucumbimos al influjo del héroe.
12 campanadas han abierto hoy mis ojos,
sutileza y levedad del gato negro
embriagada mi alma.

jueves, 5 de junio de 2008

Miau...

Maulla macilento al otro lado del cristal.

Ha vuelto,
y os conducirá sin piedad
al abismo.

Trae brillante su pelaje,
aguzadas las uñas,
tórrido el corazón.
Permanece intacta su codicia.

Regresaste, Belcebu.