De nuevo el lienzo,
con su trazo impetuoso,
áspero, añil ... indómito
serenamente desapacible
ansía alcanzar mis sórdidas manos.
Tal vez el olor a salitre
Tal vez las tardes de hastío
en un paisaje desolador.
De nuevo el ansia
por la palabra escrita.
Jugando a disfrazar el perverso frío
de oportunidad.
y la soledad de avance.
Luchar por conseguir la calidez del terciopelo
el valor de la primorosa daga
la persistencia de la memoria...
miércoles, 1 de octubre de 2008
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