martes, 28 de octubre de 2008

ALGERNON.- Tú eres realmente un Bunburysta. Tenía yo razón en absoluto al decir que eras un Bunburysta. Eres uno de los Bunburystas más adelantados que conozco.

JACK.- ¿Qué demonios quieres decir?.

ALGERNON.- Tú has inventado un hermano menor utilísimo, llamado Ernesto, a fin de poder venir a Londres cuantas veces quieras. Yo he inventado un inestimable enfermo crónico, llamado Bunbury, a fin de poder marcharme al campo cuando me parece. Bunbury es enteramente inestimable. Sin la mala salud extraordinaria de Bunbury, no me sería posible, por ejemplo, cenar contigo esta noche en Willis, pues estoy comprometido con tía Augusta hace más de una semana.