martes, 31 de marzo de 2009

No recuerdo si estas llaves abren aquel coche rojo, o la vieja caravana de mi izquierda.

He olvidado si me has regalado estas flores porque es nuestro aniversario, o porque cada día de camino a casa habitúas a traerme un ramillete de las más bellas que encuentras en el camino.

No sé con certeza dónde debo colocar estas chaquetas y faldas, ¿en un rincón de la buhardilla,
o sobre el galán de noche de la habitación?.

Desconozco si mañana tendré que acercarme a la ciudad para hacer una compra importante, o es un trayecto que hago a diario para llegar a la oficina.

Tampoco estoy convencida de si soy la dueña de este perro que me mira triste, o el pobre vaga perdido en busca de comida...

Vendrás a casa a dormir, o los martes es tu día de viaje de negocios?

El sonido del mar de fondo, forma parte de la recopilación de cds de relajación de la estantería, o es el chasquido de las olas rompiendo en la orilla?

Necesito saber si mañana debo hacer la compra en un supermercado, o acercarme a la tienda del señor Juan me será suficiente.

Los sábados por la noche, solemos salir con amigos de tu trabajo a lujosos restaurantes, o los disfrutamos bajo las sábanas enredados entre caricias y besos?

Y... el trozo de pastel de chocolate que ahora descansa sobre la encimera, es del que preparo cada domingo porque le encanta a nuestros hijos, o es del que compramos congelado?

Por cierto, tengo hijos?


lunes, 2 de marzo de 2009

El diablo es quien maneja los hilos que nos mueven!.
A los objetos sórdidos les hallamos encanto
E impávidos, rodeados de tinieblas hediondas,
bajamos hacia el Orco un diario escalón...

(Las flores del mal)