miércoles, 20 de mayo de 2009

No quiero coleccionar verdades perecederas
ni sentir mi ánimo subyugado.

No quiero silencios futiles
ni palabras vanidosas.

No quiero.

No quiero verter mis deseos
en frascos rotos,
ni ver mi azul consumirse.

No quiero encontrarme en otros ojos
ni ver morir nuestro amor.

No quiero.

No quiero tener que cambiar mis sueños
ni dejar de sembrar otros nuevos.

No quiero olvidar mi presente
ni detenerme en el pasado más allá de unos segundos.

Quiero saber quién me aguarda al otro lado del espejo
y saber dónde refugiarme cuando hay tormenta.

Quiero callar tus ruegos
avivar tu fuego
ser tu luz

Quiero seguir queriendo.