Hoy es día desidia y no tengo intención de llevar ningún plan a cabo, mas que éste, contar que hoy es día de desidia.
Hoy todo me resulta aburrido, ridículo, absurdo y lamentable.
Hoy no tengo ganas de enfrenarme a nada ni a nadie.
Hoy soy yo quien da la espalda al mundo y no el mundo quien me da la espalda a mí.
Hoy no es un buen día, y tampoco creo que lo será mañana, ni los próximos días, porque hoy no es un buen día.
Hoy todo carece de sentido para mí, menos contar que hoy no encuentro sentido a nada.
Hoy no tengo ganas de decir ni de hacer nada, tampoco de seguir a nadie.
Hoy nada ni nadie, hoy nada de nada.
martes, 12 de octubre de 2010
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4 comentarios:
el mío fue ayer, y hoy, y los próximos...
Hola Sam! Me alegra saber que estás al otro lado de la bola de azufre.
Te deseo que las cosas que puedan turbarte en estos días turbulentos... sean mínimas.
Lady Godiva
Bondadosa Lady Godiva, me dirijo humildemente a vuesa merced para suplicar de su amabilidad que deleite al ciberespacio y a este simple bit que es un servidor de usted con una nueva entrega en forma de entrada en el blog...
Navego, en estos tiempos, perdido cual navegante sin estrellas ni instrumentos, la turbulencia se apodera de mí y gobierna la nave. La bola de azufre se ha convertido en un faro en medio de las tormentas que atravieso... me sabe mal que últimamente sólo sea la adversidad la que me recuerda que el ardiente azufre está ahí, dispuesto a ser contemplado, pero el hecho es que siempre le dedico una mirada cuando estoy angustiado por la marejada... mejor dicho la mar gruesa. Ehm... la tempestad, para qué nos vamos a engañar...
Por cierto voy a empezar una psicoterapia que trabaja a través del cuerpo en lugar de a través del diálogo, si te parece interesante ya te iré contando cosas...
Aunque no he dejado palabras, he permanecido en lo más profundo de la bola todo este tiempo...
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