Llevo un tiempo intentando escapar
del reflejo del espejo.
Es insoportable
encontrar cada mañana
la misma mirada triste
la exacta desilusión
del día anteior.
Inquieta pensar que poco queda de aquel rostro ilusionado,
infinito...
Del tiernno corazón ingenuo,
verdaderamente hoy no existe nada.
"Babel olvidó que el hombre es el lobo
del hombre que le va a devorar
y ya no espera otra cosa
que te vayas con otra para no regresar".
jueves, 24 de noviembre de 2011
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