martes, 20 de enero de 2009

El olor a salitre,
olas que rompen con furia,
mis pies descalzos en la orilla,

El cesto lleno de hortalizas,
colada blanca secándose al sol,
historias consumidas entre mis manos

Horas de té...
incertidumbre frente al lienzo,


Dónde os guardé?
Dónde volver a encontraros?



1 comentario:

Anónimo dijo...

Si sientes frío llámame, ya sabes quién soy, tienes mi teléfono. Si sientes frío, llámame. Al menos sabré escucharte. No me importaría ser tu amigo, prefería ser otra cosa, pero no siempre se consigue lo que se desea.
Si sientes frío, llámame.